¿Por qué muchos niños sienten que las matemáticas son difíciles?
Una situación muy común que se produce en el aula es esta:
un alumno sabe hacer una operación… pero no sabe resolver un problema.
Esto ocurre porque muchas veces las matemáticas se enseñan como una serie de reglas que hay que memorizar, sin comprender realmente qué significan.
El Método Singapur parte de una idea diferente:
los niños necesitan construir el conocimiento paso a paso.
Por eso utiliza el enfoque CPA: Concreto – Pictórico – Abstracto.
Primero el alumno manipula objetos: fichas, bloques o materiales.
Después representa la idea con dibujos o esquemas.
Y solo cuando lo ha comprendido, utiliza números y símbolos.
Este proceso ayuda a que los alumnos visualicen las matemáticas, desarrollen intuición y comprendan los conceptos antes de aplicar procedimientos.
Cuando un niño entiende lo que ocurre en una suma, una resta o una multiplicación, deja de depender de la memoria.
Empieza a pensar matemáticamente.
Y ese es uno de los pilares del Método Singapur.
