Respuestas para la nueva educación

Respuestas para la nueva educación

Aprender a ser padre es reconocer que no se tienen todas las respuestas, que las respuestas hay que aprender a construirlas en el camino de la vida y en relación con los otros, que las respuestas dadas de antemano no sirven porque la realidad cambia y siempre es diversa. Y que son mejores las preguntas que nos hacen pensar que las respuestas que tratan de evitar que nos hagamos preguntas.

¿Por qué esta reflexión sobre preguntas y respuestas? Por los interrogantes que generan los cambios en la educación de nuestros hijos, anunciados en libros y reportajes, conferencias y entrevistas, asociados a las TICs y correlativos a los que se están dando en la organización del trabajo o en la comunicación humana, característicos de la “era de los cambios” en la que vivimos. Unas transformaciones que, parece, van a ser de dimensión global pues afectarán a los contenidos y a las metodologías para enseñar y aprender, y que plantean interrogantes ante los que, en muchas ocasiones, no tenemos respuestas: ¿Las tecnologías de la información y la comunicación pueden educar o solo entretienen y despistan?; ¿sirve para el conocimiento andar todo el día entre aparatos y conexiones?; ¿seguirá jugando un papel la memoria?; ¿cómo se medirá el éxito?; ¿estarán preparados mis hijos para un buen desempeño profesional? Sí, el cambio siempre genera inseguridades, a veces tensiones, a veces barreras y problemas; pero también ofrece oportunidades y permite experiencias innovadoras y gratificantes.

Los cambios que se avecinan en la educación pueden mejorar los sistemas educativos haciendo la práctica escolar más significativa y motivadora para nuestros hijos, desarrollando conocimiento más aplicable, competencial, desenvolviendo sus capacidades para manejarse en la vida como ciudadanos social y personalmente competentes. Los medios ya existen y las puertas están abiertas, la innovación se va a ir implantando. Desechemos las respuestas preconcebidas que pueden bloquear el descubrimiento y aceptemos el reto como una oportunidad de mejora, una ocasión para confiar en el deseo de aprender de chicas y chicos que quieren conocer el mundo y aprender a interpretarlo.

Una oportunidad para conocer y aprender juntos, para construir las mejores respuestas a partir de la experiencia y la reflexión compartidas.

Luis Arizaleta, (Editor en Polygon Education, educador literario y padre de mellizos)

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